Leopoldo Abadía con Buenafuente:
10 preguntas impertinentes
Hace 2 días
Días vertiginosos que producen más historia de la que podemos consumir
En Bretton Woods se trató de encontrar solución a los problemas monetarios de un lado, y de reconstrucción física tras la guerra de otro. El problema más acuciante para los reunidos en Washington es el de la reconstrucción del sistema de crédito internacional.De lo que ahora se trata es de
De la conferencia surgieron dos agencias económicas de la entonces incipiente ONU, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM). El primero estaba destinado a resolver los problemas monetarios internacionales, el segundo a contribuir a financiar la reconstrucción física tras la guerra.
La crisis actual tiene semejanzas y diferencias con aquella.
impedir que la crisis se extienda demasiado, tratando de que los principales países adopten medidas coyunturales concertadas.
En Bretton Woods lo que se sometió a los reunidos fue un documento anglo-estadounidense largamente preparado, y redactado en una reunión previa en Atlantic City. No hay indicios de que una tal preparación se haya llevado a cabo ahora. Por otra parte, la iniciativa de la reunión de Washington es europea, y siendo los presidentes Bush saliente y desprestigiado y Obama recién electo, es poco probable que ninguno de ellos tenga autoridad bastante ahora para tomar grandes iniciativas.
Las soluciones para escapar al desastre parecen razonables y creíbles: Flexibilidad del mercado laboral, una mayor cohesión nacional y destierro de los localismos, el español como estandarte de los negocios y la mejora de la competitividad. Otra cosa es que nuestros políticos estén dispuestos a ceder algunas de las parcelas de su poder y el gasto que conllevan por el bien de todos.
la economía estará probablemente en recesión durante varios trimestres y el desempleo alcanzara fácilmente el 8%; el sistema financiero está gripado y sin un futuro claro; el margen de maniobra con los tipos de interés es escaso; el déficit fiscal podría llegar al 10% del PIB en 2009; y el déficit por cuenta corriente, a pesar de haber mejorado, es todavía superior al 4% del PIB. Con este punto de partida, y con la distribución de la renta más extrema de los últimos 50 años, el margen de maniobra de la nueva Administración para apoyar a la economía desde el punto de vista cíclico es mínimo. (...) Dado el rápido deterioro del prestigio mundial de Estados Unidos, tanto a nivel geopolítico como económico, cabe preguntarse si el resto del mundo seguirá estando dispuesto a financiar un déficit por cuenta corriente en rápida expansión. (...) La ventaja de productividad de Estados Unidos sobre Europa, basada sobre todo en el sector financiero, claramente no era sostenible.Pero, es que con ser muy negro el panorama de EE UU, quizá el problema mayor del mundo y de Obama no proceda de ahí sino de otra región del mundo. Obama: ¡Mira a China!
hay una probabilidad cierta de que se produzca un credit crunch inmobiliario y, por ende, bancario que se lleve el sistema financiero local por delante. Si verdaderamente hay este fuego y las autoridades están dedicándose a echar gasolina adicional, la que viene puede ser de agárrate. (...) Ante el riesgo de desorden social, caben tres alternativas, a cada cual más preocupante. Una primera, la represión interior y el control absoluto de la economía que vuelve a servir al Estado y no al mercado. Posible pero poco probable. Una segunda, expansión militar mediante la adecuada identificación de un enemigo exterior. Unir al país no en sino contra un objetivo común. Un recurso tradicional que, en manos de China, podría resultar absolutamente terrorífico. Porcentaje bajo de probabilidad. Cualquier conflicto global a día de hoy tiene más visos de generar sólo perdedores y no vencedores o vencidos a partes iguales. Cosas de la sofisticación militar. Tercera y última, repliegue controlado que se concretaría en un aumento sustancial de los niveles de proteccionismo de su economía.